Bienvenidos a la era de la incompetencia o la imaginación al poder

.
En esta ocasión me parece sugestivo tomar como base un artículo escrito por el Profesor J. Bradford DeLong, (catedrático de Economía de la Universidad de California en Berkeley y que fue Subsecretario del Tesoro de los EEUU durante la presidencia de Bill Clinton, credenciales que le dan autoridad y credibilidad a la hora de emitir opiniones) para hacer una reflexión sobre que puede pasar en el futuro con la economía mundial.

El Profesor DeLong manifiesta en dicho artículo que existen dos opiniones diametralmente opuestos respecto a lo que los tipos de interés reales harán en la próxima generación:

  1. La de los que predicen que serán bajos, anuncian un crecimiento rápido de la productividad y de la producción potencial de la economía mundial, y afirman que el problema al que se enfrentarán los principales bancos centrales no será limitar la demanda sino impulsarla.
  2. La de los que predicen que serán en general elevados haciendo hincapié en las bajas tasas de ahorro en los EEUU, el elevado gasto provocado por las cargas demográficas en Europa y los gobiernos débiles del mundo que arrastran un déficit crónico y llevan a cabo una política fiscal insostenible. También opinan que si China y la India mantienen su actual trayectoria, el peso relativo de su economía en el mundo se duplicará en una década y antes o después las oportunidades de inversión en esos mercados superarán a los deseos de sus bancos centrales de mantener unos tipos de interés bajos para fomentar las exportaciones y también al deseo de sus ciudadanos ricos de guardar su dinero en los bancos de los EEUU.

Ante esta disyuntiva, presenta su propuesta que imagina que los tipos de interés reales serán elevados y que los precios de los bonos no son sostenibles y para apuntalar su tesis cita cuatro características de la política moderna en el núcleo post-industrial del mundo que le han hecho llegar a esa conclusión:

  1. El fracaso de los congresistas partidarios del conservadurismo fiscal para establecer una oposición a la desestabilización de las finanzas norteamericanas por parte del gobierno de Bush.
  2. Actitudes fiscales igualmente irresponsables en toda la administración pública estadounidense bajo el gobierno de los republicanos.
  3. La incapacidad de los gobiernos europeos para solucionar la crisis presupuestaria de la seguridad social que se avecina a causa del envejecimiento de la población.
  4. La incapacidad de los gobiernos europeos para hacer del pleno empleo una realidad.

El Profesor DeLong opina que mantener los tipos de interés bajos exige un grado improbable de competencia gubernativa.

Dice que espera sorprenderse viendo que los gobiernos europeos y norteamericano asuman sus responsabilidades y establezcan políticas fiscales sostenibles y sensatas.

Sin embargo, añade que esa es su esperanza, no su previsión.

Miguel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s