Sin palabras/Wordless

Que en estos precisos momentos se le dé el Premio Nobel de Economía a tres economistas por sus teorías (divergentes) sobre cómo funcionan los mercados y la fijación de precios de activos es como si en un mundo de corderos, y después de una sangrienta matanza del lobo, le dieran a éste el Premio Nobel de la Paz (es así, sin puntos, para que el lector se quede sin aliento como yo me he quedado cuando he leído la noticia).— J. Javier Morata Ruiz / El País

3 American Economists Win Nobel Prize

STEVE INSKEEP, HOST:

OK, the Nobel Memorial Prize in economics was awarded today to three American men – Eugene Fama, Lars Peter Hansen, Robert Shiller. The Nobel committee cited their research in the predictability of stock prices, as well as other asset prices. We’re going to find out more now from Zoe Chace of NPR’s Planet Money team. She’s on the line. Hi, Zoe.

ZOE CHACE, BYLINE: Hi, Steve.

INSKEEP: Each of these guy’s names is a little familiar, I think to the layman, especially maybe Shiller. Who are they?

CHACE: So, all right. These guys, they’re kind of, it’s kind of the perfect example of what economics is, that these three guys won. Because Fama thinks one thing and Shiller kind of thinks the opposite. And that’s sort of what economics is, is like an argument…

INSKEEP: And both won it together, OK, fine. Go on.

CHACE: Yeah, but if you put them together, there’s sort of some logic to it. It’s both about predictability in the stock market, and sort of what stock prices mean.

Fama, the first guy, the research that he did is basically that the price of a stock is kind of the perfect amount of information. The market absorbs information really quickly and prices, stocks exactly appropriately. So…

INSKEEP: OK.

CHACE: Like, quarterly earnings come out, or something like that, the stock market reacts right away. That’s a perfect assimilation of new information.

INSKEEP: OK.

CHACE: Like that’s great information.

INSKEEP: Investors are watching and people make their conclusions and it’s a collective conclusion. OK.

CHACE: Yeah, sales are up, people buy the stock, you know, that’s logical and that makes sense. But Shiller looked at stock prices and asset prices kind of over a longer period of time and he kind of puts the heart into it. He says people are crazy and people are emotional and sometimes they will just buy up, you know, a whole bunch of things just because they’re excited about it. And it’s not really the price of something; how popular something is isn’t necessarily a perfect piece of information because we’re crazy and we get excited. And so, that is not really absorbed very, you know, into the price of something.

INSKEEP: Robert Shiller, isn’t he the guy whose name is on the Case-Shiller Index, which has to do with home prices and so forth?

CHACE: Yes. He is the guy.

INSKEEP: Which, of course, that’s something – that’s a market that’s had quite a lot of craziness in recent years, as all of us know.

CHACE: Yes. So Shiller’s kind of the father behavioral finance, basically. Like, he’s a really famous guy and he predicted the tech bubble in 2000. He predicted the real estate bubble of 2008 because he sees bubbles as a kind of natural outgrowth of the human emotion that comes along with investing money. And so, the Case-Shiller Home Price Index is something that’s really popular because that’s a way to look at, you know, like, confident people are feeling in the economy.

INSKEEP: OK.

CHACE: Confidence is really – that’s what investing is all about.

INSKEEP: OK, so you got one guy who thinks the market is rational and another guy who thinks the market is irrational. And we have this third guy, Hansen. Who’s he?

CHACE: Yes. Hansen is the math guy. He came up with the model that you can sort of use to prove your assumptions. I can’t really get into it because the math is complicated…

INSKEEP: Right.

CHACE: …and it’s a little bit beyond me, beyond us, probably. But what it is, is that you can use his model to prove Shiller’s point and you can use his model to prove Fama’s point, which are sort of opposite points…

(LAUGHTER)

CHACE: …but that’s economics. You know, it’s an argument.

INSKEEP: OK. We were wondering if these guys, since they won the Nobel Prize for the predictability of the markets, if they were able to make themselves rich. But I’m guessing from what you said, maybe not.

CHACE: No. They can invest their couple hundred thousand dollars each in the markets, but they don’t know what they’re going to get. That’s how the markets work.

INSKEEP: Zoe, thanks very much.

CHACE: Thank you.

INSKEEP: That’s NPR’s Zoe Chace of our Planet Money team. And again, the Nobel Prize winners in economics – Eugene Fama, Lars Peter Hansen and Robert Shiller. You heard it right here on MORNING EDITION from NPR News.

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Un polémico Nobel de Economía ¿son eficientes los mercados de activos?

15 de octubre de 2013 | 11:03 CET – El Blog Salmón

Fama-Hansen-Schiller

El Premio Nobel de Economía 2013 pasará a la historia como uno de los más polémicos y contradictorios, al tiempo que da cuenta que la visión convencional de la economía no ha cambiado en nada pese a la gran crisis que sacude al mundo desde 2008. El premio a Eugene Fama, el autor de la Hipótesis de los Mercados Eficientes (Efficient Market Hypothesis, EMH), no es más que un alambicado modelo matemático que fomenta la ilusión de que la economía es una ciencia exacta como la física y la química. Pero sólo la ilusión.

La tesis de los mercados eficientes sugiere que los precios de los activos financieros asimilan rápidamente la nueva información y las expectativas no solo son racionales sino que los precios reflejan el verdadero precio fundamental de los activos. En otras palabras, los precios de los activos se establecen por los llamados fundamentos del mercado, el juego de fuerzas de la oferta y la demanda. Sin embargo, como indica el economista Burton Malkiel, “con la EMH, un mono con los ojos vendados lanzando dardos en las páginas financieras de un periódico podría seleccionar una cartera tan buena como la más cuidada selección de un grupo de expertos”.

La tesis de Fama para los mercados financieros corre paralela a la tesis de Robert Lucas de las expectativas racionales, en la cual el uso de toda la información disponible permite pronosticar eficientemente los precios de mercado, la inflación futura, el crecimiento. Un ejemplo clásico de cómo se forman estas expectativas podemos verlo en el siguiente caso: si en el transporte al trabajo fuera de la hora punta Luis se demora 30 minutos, aunque a veces puede ser 35 minutos y otras 25 minutos, el promedio es 30 minutos. Pero si viaja en horas punta le toma 50 minutos en promedio. ¿Qué necesita saber Luis para hacer un pronóstico eficiente de la duración de su viaje, si será de 30 o 50 minutos? La teoría indica que solamente si ha decidido viajar en hora punta o baja, una decisión que es previa a la duración del viaje. Sin embargo, ¿qué ocurre si hay un accidente y el viaje le toma dos horas? El accidente no refuta la teoría de la duración del viaje (30 o 50 minutos) porque es justamente un “accidente”, una variable que no entra en el sistema de análisis. De esta forma, si una propiedad vale 200 mil euros y por efecto de un shock económico experimenta un descenso de 50 mil euros (-25%), el valor de la propiedad sigue siendo de 200 mil euros.

¿Mercados eficientes?

Es irónico que se otorgue el premio Nobel a ideas que expresan un gran dominio y comprensión de los mercados cuando la economía ha fracasado estrepitosamente y los mercados se han desplomado al unísono y no ha existido una rápida recuperación del equilibrio, dado que el “accidente” ha provocado un daño en todo el sistema, y el precio de la propiedad del ejemplo se sincera efectivamente en 150 mil euros y con tendencia a la baja. Y es el ejemplo de un solo precio.

El “accidente” de la crisis ha hecho imposible determinar muchos precios, aunque la teoría dice lo contrario. Esto es porque la teoría es incapaz de comprender la crisis, y más incapaz resulta para intentar explicar las raíces profundas de la crisis desatada en 2008. Los mercados han demostrado su total ineficiencia a la hora de autorregularse, y los alarmantes desequilibrios han demolido incluso la teoría de la “mano invisible” de Adam Smith, en la cual los mercados, por los diferentes intereses de los agentes, lograban converger hacia un equilibrio estable. El mayor mérito de la tesis de Eugene Fama es que confirma un hecho crucial y que pasa inadvertido a la hora de las recapitulaciones: da lo mismo invertir en el mercado de valores que apostar a los caballos. Por eso el boom de la economía casino, las apuestas, y la exuberancia irracional del mercado.

Ideas contrapuestas en un mismo premio

Tal como ocurrió en 1974, cuando el Nobel de Economía premió a dos corrientes contrapuestas: por un lado el pionero keynesiano Gunnar Myrdal, lider de la socialdemocracia sueca y por otro Friedrich Hayek, lider de las desregulaciones y el libre mercado, esta vez el Nobel de Economía premió también a Robert Schiller, economista del lado opuesto a Fama que expone justamente las tesis de los mercados ineficientes. En su libro La exuberancia irracional del mercado, Schiller describe las burbujas y explica que la economía de Estados Unidos está sumergida en varias de ellas. A poco de ser publicado, el año 2000, estalló la burbuja de la puntocom, y cinco años más tarde estalló la mayor de todas las burbujas: la burbuja inmobiliaria. ¿Mercados eficientes, al decir de Fama?.

Un punto aún más inquietante es si los mercados financieros son útiles y eficaces para la sociedad en su conjunto. ¿Ayudan a mejorar las condiciones de vida, el empleo, el crecimiento? ¿Ayudan al bienestar social? Fama ha sido honesto y ha dicho que no tiene idea lo que es un burbuja y considera que su análisis es más bien microeconómico.

Cuando a Fama se le preguntó qué causó la Gran Depresión de los años 30, respondió “No sabemos qué causa las recesiones. Yo no soy un macroeconomista, así que no me siento mal por no saber eso. Hay muchos debates sobre eso. La economía no es muy buena para explicar los cambios en la actividad económica”.

Shiller, en cambio, considera que los mercados financieros sí se pueden predecir durante largos períodos, dado que los precios financieros están impulsados por el comportamiento humano que a menudo es “irracional” en el sentido de que las decisiones de compra y venta de activos siguen el efecto manada. Al contrario de Fama, Schiller no analiza solo las acciones individuales, sino que en su trabajo se centra en el mercado global. Y en su visión del mercado, lejos de prevalecer la eficiencia, gravita la irracionalidad de agentes especuladores que conducen a la inestabilidad y las crisis económicas. El libro que escribió con George Akerloff recoge justamente el término de Animal Spirits como los motivadores de inversiones que pueden resultar grandes éxitos o rotundos fracasos.

El Comité del Nobel también premió Lars Peter Hansen, conocido principalmente por sus innovaciones en la metodología matemática. Su método generalizado de momentos forma parte del conjunto de instrumentos de la econometría, y es ampliamente utilizado para analizar los movimientos de precios de los activos. La inclusión de Hansen ayuda a comprender la orientación que esta vez han tenido los premios: la investigación empírica de los mercados financieros. Para fomentar la ilusión de que la economía es una ciencia perfecta, aunque no anticipe ni resuelva las crisis.

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